luisloperasa
@luisloperasa
Estado estético
El estado exterior del reloj es lo primero que percibe el comprador y tiene un impacto directo en la negociación.
Se analiza principalmente:
Caja: golpes, muescas profundas, desgaste excesivo en asas.
Bisel: desgaste, arañazos, marcas o holguras.
Cristal: rayaduras, golpes o sustituciones no originales.
Esfera: manchas, humedad, decoloración o repintados.
Agujas e índices: corrosión, pérdida de material o cambios no originales.
Brazalete o correa: estiramiento, holguras, piezas sustituidas.
Un punto crítico es el pulido. Un pulido excesivo o mal realizado redondea aristas, elimina material y reduce el valor del reloj, especialmente en modelos deportivos o vintage. Por eso, muchos compradores prefieren relojes con marcas de uso pero sin pulir, ya que conservan su geometría original.